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“A sangre fria” se resiste


¿A algien le parece que “A SANGRE FRIA” se le resiste?

SOLUCIONES:(Por Nerea Serrano)

El día 25 que venga todo el mundo con el libro HASTA DONDE SE HAYA LEÍDO, más vale una sesión donde comentemos por ejemplo hasta la página 100, pongamos por ejemplo de la trama, hasta que encuentran los cadáveres, que una sesión con absentismo porque se considera lo del club como un deber, hay que recordar que el objetivo número uno es disfrutar!!!!
– hacemos circular el de la boca llena de tierra como podamos, y como es para una sesión antes de navidad haremos
– terminar a sangre fría.
– comentar brevemente con la boca llena de tierra.
– “barra libre” para los comentarios prenavideños, y sugerencias de lecturas varias, polvorones, villancicos o pacharanes.

Nada, lo importante es que os animeis a venir todas!
La casuística de que un libro no pueda terminarse también entra dentro de un club de lectura

a sangre friaPARA ANIMAR A LAS MÁS PEREZOSAS…

Comentario de Sandra sobre “A sangre fria”

Me ha gustado leer este libro, como nos decíais al presentarlo llegamos a conocer tanto a los asesinos que casi  …
El ser humano es compasivo. El desprecio y la indiferencia hacía la “vida” de otros, no es normal.
Lo que comienza con la feliz familia americana, acaba en menos de 60 páginas parte de las cuales habla de los asesinos, se convierte en un libro ajeno al morbo de la sangre (es mí sensación), se transforma en un historial psicosocial de los dos asesinos.
Nos cuenta que pese a venir de entornos familiares distintos, cometen juntos el mismo delito por el que ambos van a morir.
Además podía haber pasado, como no. Surgió (el asesinato) porque falló otro plan. Si mato aquí también puedo hacerlo allá, sigo matando
El hecho de que describa durante más lineas el dolor que siente en las piernas y cabeza, sus sueños con el barco, lazos familiares … que la descripción del asesinato Clutter y otros, humaniza a los asesinos y deshumaniza los actos.
En realidad los medios de comunicación lo hacen cada día, dan más o menos la información que les parece y ¿Como la dan? Como les interesa darla
Comentario de Julia.

Me ha gustado mucho.
Nos hace reflexionar sobre como emitimos un juicio “alegremente” o “a sangre caliente”(es lo mismo).
El libro da mucho de si pero destacaría dos cuestiones :
1ª ¿Es de recibo la pena de muerte, para castigar el asesinato?
2ª ¿Se trabaja lo suficiente en las cárceles la sicología o la siquiatría de los detenidos, para ayudarles de forma efectiva?
Como se ve en el relato, entre los asesinos no hay denominador común de incultura,pobreza, familias desestructuradas etc. cada uno tiene su
“desajuste cerebral” por distintos motivos

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En el Club de Lectura leemos “A sangre fria”


Dentro del ciclo destinado a la novela americana leemos: A sangre fría

Este mes en el Club de Lectura leemos a Truman Capote y su novela “A sangre fria” hito del llamado “nuevo periodísmo”. Os informamos que se encuentra en la Biblioteca la película sobre el autor y el proceso de creación del libro “Capote”, ganadora del Oscar al mejor actor.

Fecha de entrega: 27 de octubre
Fecha de devolución: 25 de noviembre

Sinopsis:
El 15 de noviembre de 1959, en un pueblecito de Kansas, los cuatro miembros de la familia Clutter fueron salvajemente asesinados en su casa. Los crímenes eran, aparentemente, inmotivados, y no se encontraron claves que permitieran identificar a los asesinos. Cinco años después, Dick Hickcock y Perry Smith fueron ahorcados como culpables de las muertes. A partir de estos hechos, y tras realizar largas y minuciosas investigaciones con los protagonistas reales de la historia, Truman Capote dio un vuelco a su carrera de narrador y escribió “A sangre fría”, la novela que le consagró definitivamente como uno de los grandes de la literatura norteamericana del siglo xx. Capote sigue paso a paso la vida del pequeño pueblecito, esboza retratos de los que serían víctimas de una muerte tan espantosa como insospechada, acompaña a la policía en las pesquisas que condujeron al descubrimiento y detención de Hickcock y Smith y, sobre todo, se concentra en los dos criminales psicópatas hasta construir dos personajes perfectamente perfilados, a los que el lector llegará a conocer íntimamente. “A sangre fría”, que fue bautizada, pionera y provocativamente, por Capote como una «non fiction novel», es un libro estremecedor que, desde la fecha misma de su publicación, se convirtió en un clásico.

EL AUTOR: TRUMAN CAPOTE

Truman Capote (nacido Truman Streckfus Persons y tras ser adoptado por su padrastro cubano llamado Joe García Capote) (*Nueva Orleans, 30 de septiembre de 1924Los Ángeles, 25 de agosto de 1984) fue un periodista y escritor estadounidense, principalmente conocido por su novela-documento A sangre fría (1966) y por Desayuno en Tiffany’s (1958).En su infancia vivió en las granjas del sur de los Estados Unidos y, según sus propias palabras, empezó a escribir para mitigar el aislamiento sufrido durante su infancia.  A los 17 años ya era un consumado periodista: trabajaba para la revista The New Yorker. Con 21 años abandona la revista y publica un relato –Miriam– en la revista Mademoiselle, que se hace acreedor al Premio O’Henry. La crítica lo aplaude sin reservas y lo considera un discípulo de Poe. En 1948, a los 23 años, publica su primera novela, Otras voces, otros ámbitos, una de las primeras en las que se plantea de forma abierta el tema de la homosexualidad. Otras novelas suyas serían: El arpa de hierba (1951) y Se oyen las musas (1956), además de la famosa Desayuno en Tiffany’s (1958), que también sería adaptada al cine por Blake Edwards, con Audrey Hepburn en el papel de Holly Golightly.

En 1966 crea A sangre fría que será su trabajo más celebrado. Con ella acuñaría el término non-fiction-novel, creando un referente para lo que luego sería el nuevo periodismo estadounidense. La novela, publicada tras 5 años de intensa investigación, cuenta el suceso real del asesinato de la familia Clutter, y es llevada al cine en 1967 por Richard Brooks. Del libro se venderían más de trescientos mil ejemplares, permaneciendo en la lista de los libros más vendidos del New York Times durante treinta y siete semanas.

Sus relaciones con el cine se extendieron además a la escritura de guiones, entre los que destaca el de ¡Suspense!, de Jack Clayton (1961). Incluso interpretó un papel en Un cadáver a los postres (Robert Moore, 1976).En la década de 1950 reanudó su actividad periodística, realizando entrevistas para la revista Playboy.

Uno de los más excéntricos personajes de Truman Capote fue él mismo. Su éxito literario fue acompañado de un gran éxito social, lo que le permitió tratar con intimidad a buena parte de la aristocracia neoyorquina de su época. Sus relaciones con la alta sociedad se rompieron definitivamente cuando publicó algunos capítulos de su novela inconclusa Plegarias atendidas, en la que aireaba vivencias íntimas de algunos sus amigos más famosos apenas disfrazados de personajes de ficción. Él hablaba de esta novela como de su gran obra, para la que había tomado como modelo al En busca del tiempo perdido de Marcel Proust.

En el desgarrador autorretrato del autor y su imaginario gemelo, de su libro Música para camaleones, decía de sí mismo: “Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio.”, frase que desde entonces se asocia con él. Este libro, último de su bibliografía, es una brillantísima colección de entrevistas, con un relato central, Handcarved Coffins, una clara representación del espíritu periodístico del autor. Es también conocido por la semblanza que realiza de Marilyn Monroe en la entrevista titulada Una adorable criatura.

También escribió, entre otros: la colección de cuentos Un árbol de noche y otros cuentos (1949), el libro de viajes Color local, el cuento Una Navidad y la colección de entrevistas El duque en sus dominios.
Su depresión lo llevó a un proceso de autodestrucción, dependiendo cada vez más de los psicofármacos que, combinados con el alcohol, deterioraron su salud y sus relaciones con todos sus amigos, hasta morir por sobredosis en 1984. Sus restos se encuentran en el Cementerio Westwood Village Memorial Park de Los Ángeles, California

Puedes ver aqui el trailer de la pelicula“Capote”

La novela americana: apuntes


LA NOVELA AMERICANA COMO FENÓMENO

Está claro que la novela norteamericana lleva un siglo de buena racha. Se la puede considerar prácticamente como un genero propio y aunque trata los más diversos temas y estilos y recorre Norteamerica de norte a sur y de este a oeste hay varios elementos que comparten todos los autores.

En sus inicios encontramos una literatura cuyos temas se basan en el simbolismo, el realismo, el naturalismo, el trascendentalismo y la literatura de frontera, asi como la literatura gótica.Pero ya a comienzos del siglo  XX, los novelistas estadounidenses ampliaron el alcance social de sus obras de ficción para abarcar tanto las vidas de personas pudientes como las de grupos marginados.

Las obras de Edith Wharton (18621937) escudriñan la forma de vida de la clase alta en la Costa Este donde la autora había crecido. Uno de sus mejores libros, The Age of Innocence, se centra en un hombre que decide casarse con una mujer convencional. Al mismo tiempo, Stephen Crane (18711900), famoso por su novela sobre la Guerra Civil Estadounidense titulada El rojo emblema del valor, describe la vida de las prostitutas neoyorquinas en Maggie: A Girl of the Streets. Y en Sister Carrie, Theodore Dreiser (18711945) retrata el materialismo de la ferviente Revolución industrial estadounidense en la vida de una chica procedente del oeste que se va a vivir a Chicago buscando dinero.

Pronto se empezó a experimentar con el estilo y la forma, así como ocurría con la nueva creatividad argumental. En 1909, Gertrude Stein (18741946), en aquellos momentos expatriada en París, publicó Three Lives, un trabajo de ficción innovador influido por el cubismo, el jazz y otros movimientos artísticos con los que Stein estaba familiarizada.

El poeta Ezra Pound (18851972) nació en Idaho pero, siendo adulto, pasó buena parte de su vida en Europa. Su trabajo es muy complejo, a veces oscuro, con muchísimas referencias a otras artes y a una amplísima variedad de fuentes literarias. Influyó a muchos otros escritores, notablemente a T.S. Eliot (18881965), otro expatriado. Eliot escribió una poesía complicada y cargada de símbolos. The Waste Land, escrita en el período de entreguerras, es un mosaico metafórico que encarna un mundo que sufre ictericia con sus sociedades fragmentadas y en decadencia. En 1948, Eliot ganó el Premio Nobel de Literatura.

Algunos escritores estadounidenses también reflejaron la desilusión que siguió a la guerra. Los relatos y novelas de F. Scott Fitzgerald (1896-1940) capturan la disposición desafiante, inquieta y sedienta de placer de los años 1920. Los temas que aborda Fitzgerald, recogidos de forma intensa en El gran Gatsby, representan la tendencia al fracaso y la decepción de los sueños dorados juveniles.

Literatura sureña

Ernest Hemingway (18991961) vio la violencia y la muerte de primer plano como conductor de un ambulancia durante la I Guerra Mundial, y esa carnicería sin sentido le persuadió de que el lenguaje abstracto solía estar vacío y ser engañoso. Hemingway eliminó las palabras innecesarias de sus textos, simplificó la estructura oracional y se concentró en objetos y acciones concretas. Se adhirió a un código moral que enfatizaba el coraje bajo situaciones difíciles.  The Sun Also Rises y Adiós a las armas suelen considerarse sus mejores novelas. En 1954, ganó el Premio Nobel de Literatura.

John Steinbeck (19021968) nació en Salinas, California, donde sitúa muchos de sus

escritos. Su estilo era sencillo y evocador, ganando así el favor de los lectores pero no el de la crítica literaria. Steinbeck escribió a menudo sobre la pobreza, la clase trabajadora, sus luchas para conseguir una vida decente; quizá se le puede considerar el escritor estadounidense con mayor compromiso social de este período. Las uvas de la ira (Grapes of Wrath), considerada su obra maestra, es una novela de marcado acento social que cuenta la historia de los Joads, una familia humilde de Oklahoma y su viaje a California en busca de una vida mejor.  Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1962.

El escenario

Además de la ficción, los años 1920 fueron muy fructíferos en creación dramática.

No había habido un dramaturgo estadounidense que resaltase hasta que Eugene O’Neill (18881953) comenzó a escribir sus obras. Ganador en 1936 del Premio Nobel de Literatura, O’Neill recurrió a la mitología clásica, la Biblia y la novedosa ciencia de la psicología para explorar la vida interior humana. Escribió con sinceridad sobre el

sexo y las disputas familiares, pero su preocupación era la búsqueda individual de la identidad. Una de sus más notables obras es Long Day’s Journey Into Night, u

n drama, a pequeña escala pero de amplia temática, basado en buena parte en su propia familia.

Otro notable dramaturgo estadounidense fue Tennessee Williams (19111983), que expresó su herencia sureña en sensacionales obras poéticas, normalmente sobre una mujer sensible atrapada en un ambiente salvaje. Varias obras suyas se han adaptado en guiones cinematográficos y llevado al cine, entre ellas están A Streetcar Named Desire (Un tranvia llamado deseo) y Cat on a Hot Tin Roof

Faulkner formó parte del renacimiento literario sureño que también incluyó figuras como Truman Capote (19241984) y Flannery O’Connor (19251964). Aunque Capote escribió relatos cortos y novelas, su obra maestra fue In Cold Blood, un informe de los sucesos de un asesinato múltiple y sus consecuencias. En esta obra, Capote fusionó una obstinada investigación y una novela de psicología penetrante con una prosa cristalina. Otros profesionales de la novela de “no-ficción” incluyen a Norman Mailer (1923– ), que escribió sobre la marcha antibelicista al Pentágono en Armies of the Night, y Tom Wolfe (1931– ), que escribió acerca de los astronautas estadounidenses en The Right Stuff.

Hoy en día…

La Modern Library publicó en 1998 la lista de las 100 mejores novelas de la literatura en lengua inglesa del siglo XX, lo cual dio lugar a un gran debate internacional sobre las preferencias de los lectores de los distintos países.

Aunque anunciar tendencias en literatura que está siendo escrita hoy en día puede ser aventurado, recientemente está emergiendo de forma espectacular ficción escrita por miembros de grupos minoritarios. Estos son sólo unos pocos ejemplos: J. D. Salinger, que escribió El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye); el polifacético Joseph Heller, que se hizo famoso con su libro Trampa 22 (Catch-22) en 1961 sobre la ética militar estadounidense; la escritora indio americano Leslie Marmon Silko (1948– ), que emplea un lenguaje coloquial e historias tradicionales para modelar poemas líricos e inolvidables tales como In Cold Storm Light; Amy Tan (1952– ), descendiente de una familia china, ha descrito las luchas de sus padres en California en el libro The Joy Luck Club; Oscar Hijuelos (1951– ), escritor procedente de Cuba que ganó el Premio Pulitzer en 1991 por su novela Los reyes del mambo tocan canciones de amor; con una serie de novelas que comienzan con A Boy’s Own Story, Edmund White (1940– ) ha capturado la angustia y la comedia de crecer en Estados Unidos siendo homosexual. Finalmente, mujeres afroamericanas han escrito algunas de las mejores obras de ficción de las últimas décadas. Una de estas escritoras, Toni Morrison (1931– ), autora de Beloved entre otros, ganó el Premio Nobel de literatura en 1993, la segunda mujer estadounidense que recibe este galardón.

Otros escritores relevantes

Dashiell Hammett y Raymond Chandler fueron quienes empezaron a escribir literatura de detectives. Este género de ficción ha tenido una gran influencia en otros géneros literarios y se ha expandido ampliamente.

Otros escritores estadounidenses que se deberían resaltar pueden ser Sinclair Lewis, Ayn Rand, Zora Neale Hurston, Henry David Thoreau, Rachel Carson, Richard Wright, Willa Cather, Thomas Pynchon, Paul Auster y Toni Morrison.

Poetas de EEUU que tengan proyección internacional incluyen a T. S. Eliot, Allen Ginsberg, Ralph Waldo Emerson, Henry Wadsworth Longfellow, John Greenleaf Whittier, Walt Whitman, Emily Dickinson, Ezra Pound, Charles Bukowski, Carl Sandburg Robert Lowell, Gwendolyn Brooks, Langston Hughes, Ogden Nash, Shel Silverstein, William S. Burroughs, E. E. Cummings, Maya Angelou y Robert Frost.